VITORIA FERIA DE LA VIRGEN BLANCA 8-9 AGOSTO 67

 

 

La gente con paraguas, gabardinas y las más diversas prendas contra la fuerte lluvia, ha ocupado ilusionadamente sus localidades.

   
 
    
Día 8 de agosto: Toros del Marqués de Domecq para Antoñete, El Cordobés y Paquirri.
 
Día 9 de agosto: Toros de Maria Lourdes Martín Perez Tabernero para Diego Puerta, Paco Camino y Pedrín Benjumea.
 
DOS OREJAS Y RABO PARA PAQUIRRI EN TARDE TRIUNFAL DE LOS TRES ESPADAS. 
 
Comentario a la corrida de toros celebrad esta tarde en Vitoria, según la manera de ver de Curro fetén, servidor de ustedes.- 8-8-67
 
Ni la lluvia, que caía intensamente desde mediada la mañana ha podido contra el fuerte tirón taquillero de Manuel Benítez El Cordobés que una vez más, ha visto repletos los tendidos hasta hacer que se colocase desde ayer los codiciados cartelitos de No Hay Billetes. La gente con paraguas, gabardinas y las más diversas prendas contra la fuerte lluvia, ha ocupado ilusionadamente sus localidades. Toreaba El Cordobés en Vitoria y nadie quería perderse el acontecimiento, máxime cuando sus compañeros de terna eran dos toreros de tanto ambiente como Antonio Chenel Antoñete y Francisco Rivera Paquirri, en unión de los cuales ha despachado un buen encierro de Palma del Río. 
 
Antoñete ha estado lucidísimo durante toda la tarde haciendo gala de su excelente estilo torero al lancear templadamente a la verónica a sus dos enemigos entre olés y ovaciones del público entregado al arte del gran torero de Madrid. Con la franela ha llevado a cabo dos buenos trasteos. Dos faenas en las que el temple, el dominio y la maestría indiscutible de Antoñete han brillado en sus derechazos, naturales y de pecho, en sus recortes y adornos torerísimos. Y es que a Antoñete cuando torea a gusto, el público se le entrega sin reservas. Mató a su primero de pinchazo y media y hubo petición de oreja y vuelta triunfal. En el cuarto de la tarde, realizó una extraordinaria faena con pases de todas las marcas, que se premiaron con música y olés. Fue una pena que perdiese los trofeos, pero un pinchazo y una estocada atravesada con descabello dejaron las cosas en una gran ovación con saludos. 
 
El Cordobés la ha formado buena en el primero de su lote. Con el capote puso al público en pie con un toreo a la verónica clásico y profundo. Un toreo que el diestro de Córdoba va perfeccionando y depurando cada día. Tras tomar la res dos varas, cambió el tercio y realizó un apretado quite por chicuelinas que levantaron los mayores entusiasmos. Y con la muleta, genial. Inició un trasteo con su personalísimo muletazo del molinillo y de ahí para qarriba, el delirio en los tendidos. Toreó con limpieza y temple insuperable cuajando varias series de muletazos diestros y naturales en los que llevó superiormente toreado a su enemigo. El entusiasmo del público no era para ser descrito. Manolo, su ídolo, estaba toreando como mandan los cánones y hacía un toreo depurado y a la vez tremendamente emotivo por el terreno que pisaba. Vinieron después sus muletazos geniales, sus desplantes valerosos y cuando pasaportó a su enemigo de una entera, la plaza se cubrió de pañuelos y en medio del clamor general, se le otorgaron las dos orejas con fuerte petición de rabo y triunfal vuelta al ruedo. Nadie se acordaba de la lluvia, poco importaba que las gentes se calasen hasta los huesos. Habían visto torear a Manuel Benítez y eran felices. Al quinto lo vuelve a torear superiormente a la verónica y tras quitar por chicuelinas y tomar la res tres varas, realiza otra faena plena de torería. Una labor muletera en la que templó y mandó superiormente sobre su enemigo. Hubo en ella quietud y arrogancia, hondura y calidad en los muletazos, pero dos pinchazos y media estocada, redujeron el premio a una gran ovación con saludos. 
 
Paquirri, que debutaba como matador de toros ante esta afición, ha tenido una tarde triunfal. Con el capote ha toreado muy bien en ambos toros y en banderillas se ganó fuertes ovaciones por su dominio y gran estilo en esta suerte. Puso dos pares al quiebro que fueron de maravilla y los de poder a poder no le fueron a la zaga. Su primer trasteo lo inició con unos muletazos ayudados por alto de quietud absoluta y ya entre música y olés, siguió toreando de forma admirable por redondos y naturales de gran templanza a los que ponía el adecuado remate de los pases de pecho, hondos y profundos. La faena, justa y medida como pocas, tuvo el complemento de unos adornos torerísimos y por ello, cuando mató a su enemigo de una  estocada se le otorgaron las dos orejas y el rabo con cuyos trofeos dio aclamada vuelta al ruedo. L sexto de la tarde es un toro manso que sale suelto de los montados y se quiere quitar el palo. Pese a ello, Paquirri, que había toreado muy bien con el capote y banderilleado superiormente, le realizó una interesante y completa faena, con pases del más variado estilo. Mató de dos pinchazos y estocada atravesada y hubo petición de oreja y triunfal vuelta al ruedo en hombros de los blusas.
 
Y nada más, hasta mañana a esta misma hora, Curro fetén, servidor, les desea muy buenas noches.-
LOS TRES ESPADAS CORTAN OREJAS EN LA ULTIMA DE LAS FIESTAS EN HONOR DE LA VIRGEN BLANCA
 
Comentario a la corrida de toros celebrad esta tarde en Vitoria, según la manera de ver de Curro fetén, servidor de ustedes.- 9-8-67
 
Con un lleno impresionante se ha celebrado la quinta y última corrida de toros de Vitoria en la que con reses de doña María Lourdes Martín de Pérez Tabernero han actuado Diego Puerta, que sustituía a El Viti, Paco Camino y Pedrín Benjumea, que hacía su presentación como matador de toros. Las reses del campo charro han dado desigual juego y ha habido un toro con auténtico peligro que ha correspondido en primer lugar a sevillano Puerta. Los restantes, sosotes y sin clase, han peleado regularmente con los montados y de no ser porque los espadas alternantes han estado con muchos deseos, poco partido se les podía haber sacado por su aspereza y falta de fuerza que les hacía quedarse cortos.
 
Diego Puerta pencó en primer lugar con el garbanzo negro del encierro, un toro que se ponía con peligro sobre ambos pitones y que en varias ocasiones estuvo a punto de darle un disgusto. Ya con el capote, el toro le tiró un viaje de miedo del que por fortuna sólo salió con la taleguilla rota a la altura del vientre. A la muleta llegó poniéndose con peligro por ambos pitones, cortando el viaje y buscando. Diego se mostró valiente y dominador y a la primera oportunidad despachó al peligroso animal de una corta. L toro fue pitado en el arrastre y Diego ovacionado. Al cuarto de la tarde le formó un alboroto con el capote. Sus verónicas de compás abierto y juego perfecto de brazos fueron premiadas con grandes olés. Tras tomar la res una vara y ser banderilleada con prontitud, dio comienzo a su labor muletera con cuatro doblones rodilla en tierra muy buenos y ya a los sones del pasodoble torero, realizó una gran faena compuesta de pases de todas las marcas entre ovaciones de la multitud entregada al arte y al valor del diestro de San Bernardo. Una gran faena en la que Diego nos deleitó con la pinturería de su florido estilo sevillano y en la que templó y corrió la mano con gran maestría. Y a la hora de los adornos, estuvo inspiradísimo en sus recortes, abaniqueos y desplantes valerosos. Mató de pinchazo y estocada y estocada y se le premió con una oreja a la constancia de su valor y arte que hacen de él una figura cotizadísima. 
 
Paco Camino una vez más, ha vuelto a ser ese prodigio del toreo puro y armonioso. Su maestría, sus conocimientos de todas las suertes, han asombrado a los aficionados que se le han entregado en todo momento. Su capote ha bordado auténticas maravillas al torear por verónicas clásicas y con la franela, en sus dos enemigos ha compuesto dos faenas plenas de dominio, sabiduría y calidad. Era de admirar cómo adelantaba la muleta para, ya prendido en ella sus enemigos, tirar de ellos y echando la pierna contraria adelante, dibujar con un temple y una armonía extraordinarias, la perfecta circunferencia de sus redondos y naturales que remataba con los forzados de pecho de pitón a rabo. Dos faenas de Paco Camino en las que ha pisado firme y seguro y en las que ha desarrollado el mejor toreo. Mientras sonaba la música torera, Paco se gustaba en unos adornos plenos de arte que enloquecieron a las gentes. Dos faenas perfectamente ligadas, de pases limpios, largos, mandones en las que el camero toreó con toda esa gracia y esa hondura que sabe dar a su toreo. Mató a su primero de una estocada y en medio del general contento, paseó por el ruedo la oreja de su enemigo. Al quinto, tras colosal faena, le perdió los trofeos por precisar de tres pinchazos, estocada y descabello para abatir a su enemigo. No obstante se le premió con una gran ovación con saludos. 
 
Pedrín Benjumea, que debutaba como matador de toros en Vitoria, enardeció con un toreo de capa apretado y torerísimo y con dos faenas en las que, pisando unos terrenos prohibitivos, hizo que el público se pusiese en pie. Su primero, que se quiso quitar el palo y salió suelto, salió suelto, llegó a la muleta aplomadísimo con corta arrancada. Pero Benjumea a fuerza de porfiar y meterse una y otra vez en su terreno, le obligó a tomar el engaño en varias series de pases sobre ambas manos que, al ser resueltas con sendos pases de pecho sobre una y otra mano, le valieron música y ovaciones. Hubo momentos en los que el toro le frenaba en mitad del pase pero el de Palma del Río le aguantaba estoicamente hasta sacar el muletazo limpiamente, con un ligero toque de muleta. Perdió los trofeos, pues precisó de tres pinchazos, estocada y dos descabellos para finiquitar a su enemigo ya que éste, aplomadísimo al final, nada hacía por él. El toro fue pitado y se silenció su actuación. En el que cerró plaza Benjumea alcanzó un gran éxito, El toro que había tomado el capote regularmente y recibió una vara rebrincando, llegó a la muleta con el mismo son soso y distraído de sus hermanos. Pero Benjumea se dispuso a jugárselas todas y dio comienzo a su trasteo con cuatro pases sentado en el estribo que pusieron al público en pie. Y ya entre música y ovaciones, toreó con un aguante y una ligazón extraordinaria sobre ambas manos, haciendo un toreo emocionante y valeroso. Mató de media estocada y se le premió con una oreja, petición de otra y vuelta aclamadísima, saliendo en triunfo de la plaza. 
 
Y nada más, hasta mañana desde El Escorial en que  con una preciosa corrida de Palha, actuarán el gran maestro madrileño Julio Aparicio, el genio de Camas, Paco Camino y ese nuevo valor que día a día adquiere mayor cotización que es Ángel Teruel.-