Madrid Feria de San Isidro del 15 al 30-5-1965

 

"Queda patente la injusticia que se comete con algunos toreros al no incluirles en carteles de lujo, en tanto que los públicos se aburren tarde tras tarde en la contemplación de muchas vulgaridades bien apadrinadas..."

 

 

 Parte I    "Su Majestad El Temple" 

Día 15 de Mayo de 1965
 
6 Toros de Coímbra
1 Toro de José Luis Cobaleda
D. Rafael Peralta
Joselito Huerta
Curro Girón
Andrés Vázquez
OREJA PARA DON RAFAEL PERALTA Y CURRO GIRON EN LA PRIMERA DE SAN ISIDRO 
Comentario a la corrida de toros celebrada esta tarde en las Ventas, según la manera de ver de Curro Fetén, servidor de ustedes.-
Una gran entrada, rayando el lleno, en este primer festejo taurino de las fiestas en honor del Santo Patrón de Madrid San Isidro labrador. En el cartel, el caballero rejoneador Don Rafael Peralta con un toro codicioso de José Luis Cobaleda "Castillejo", ha alcanzado un resonante éxito tanto como caballista como de rejoneador. Don Rafael ha lucido sobremanera la prender con sin igual pericia rejones de castigo entre el alegre juguetear con el toro. Una completa lección del más genuino arte de torear a caballo ha sido la que ha dado el joven y excelente caballero de La Puebla, que ha hecho eso tan difícil que es siempre torear a caballo. Templando las acometidas de la res ha prendido banderillas a una y dos manos (un par de las cortas, fue imborrable) y cuando rodó sin puntilla el toro de un certero rejón, la plaza se cubrió de pañuelos en demanda de la oreja para el extraordinario caballero en plaza, que a caballo, bella estampa, recorrió el ruedo en triunfo siendo portador del trofeo tan justamente otorgado. Una gran actuación en suma de don Rafael Peralta.
En lidia normal se corrieron seis ejemplares de la vacada portuguesa de don Manuel Assunçao Coímbra. Un encierro muy encastado que ha hecho una bonita pelea en conjunto con los montados, pero que para los de a pie ha dado desigual juego ya que han acusado genio en su totalidad y han pecado de llegar aplomados y echando la cara arriba.
Huidote fue de salida el primero de Joselito Huerta. Derribó en el primer encuentro con el piquero. Berreón y quedándose corto llegó a la muleta. El mejicano le cuajó una buena labor muletera de la que hay que destacar un espléndido toreo al natural y sobre la diestra, destacando especialmente el templado manejo de la mano izquierda. Fueron unos naturales bonísimos que entusiasmaron al público por su autenticidad y pureza. Cobró un pinchazo y estocada y el premio a la excelente labor muletera quedó en una gran ovación que agradeció desde el tercio. Veremos en esta feria cuánto vemos torear así al natural... El cuarto hizo de salida cosas de manso, pero después se creció en varas. El toro se cruza por el derecho y echa la cara arriba por el pitón izquierdo pero el torero a fuerza de exponer, a fuerza de valor y torería, le logra unos naturales que no salen todo lo perfectos que cabría esperar por el señalado defecto del toro de rematar los pases echando la cara arriba. Mata de una entera y no acierta la muerte con el verduguillo hasta la séptima vez, quedando la cosa en silencio. Al que cerró plaza le hizo un precioso quite con el capote a la espalda y se le ovacionó,
La primera oreja de la feria en lo que se refiere a los matadores de toros es para Curro Girón. El venezolano no puede lancear a gusto con el capote pues el toro atropella y sale suelto. Requiere las banderillas y con su habitual dominio de la suerte y facilidad en la ejecución, prende dos buenos pares que se le ovacionan. La faena es valerosa, con profusión de pases sobre ambas manos que le salen pintiparados. Los derechazos, magníficos de cargazón y mando y os naturales de lento transcurrir hacen que el aficionado entusiasmado le aclame sin reservas. La faena, muy ligada y torera, tiene fuerza, garra y emoción de desplantes  adornos garbosos y valientes y cuando cobra la estocada la plaza se cubre de pañuelos y se le otorga la oreja con el consiguiente paseo a la redonda. El quinto llega al último tercio con acusado genio y poniéndose por ambos pitones. La labor muletera de Curro va por cauces de franco aliño y esto no agrada al público que tras matar el de Maracay de pinchazo y estocada, le muestra su descontento.
Lo mejor que se ha visto esta tarde con el capote ha corrido a cargo de Andrés Vázquez. El gran torero de Villalpando ha estado lucidísimo a lancear de salida a su impresionante primer enemigo. Un toraco de 510 kilos y unos pitones asustantes. Han sido cuatro verónicas y dos medias de remate en las que Andrés ha dejado constancia de su maestría y pureza al manejar la capichuela. La ovación fue clamorosa. El toro hizo una bravísima pelea con los montados en las cinco ocasiones que acudió al caballo evidenciando su extraordinaria casta. Un penco dejó para el arrastre, pero el de Coímbra por exceso de castigo llegó a la muleta muy aplomado, sin casi embestida. Andrés de cerca le muleteó de buenas maneras en derechazos y naturales que el toro tomaba quedándose corto y con desmayada embestida. Entrando con agallas, lo mata de un espadazo y toro y torero son ovacionados. El peor del encierro, a nuestro juicio fue el sexto, que salió huido y arrollando y llegó a la muleta con genio y poniéndose mucho. Breve faena de Andrés Vázquez que ante la inutilidad de lograr lucimiento. Lo pasaporta de una entera. Queda para otra vez el triunfo grande que no se hará esperar, pues le hemos visto muy puesto y con sitio.
Capítulo destacado entre los subalternos ha sido la actuación del peón portugués Mario Coello, que ha estado francamente superior. El temple de su capote es asombroso. 
Por último decir que en la corrida celebrada esta tarde en Talavera, Jaime Ostos ha sido premiado con dos orejas, Curro Romero con una y el Cordobés ha sido galardonado con igual trofeo. Y nada más, hasta mañana a esta misma hora, Curro Fetén, servidor, les desea muy buenas noches a todos.-
 
 
 
Día 17 de Mayo de 1965
 
6 Toros de Galache 
Jaime Ostos
Paco Camino
El Viti
 
CLAMOROSO TRIUNFO DE EL VITI QUE CORTA TRES OREJAS Y SALE DE LAPLAZA EN TRIUNFO POR LA PUERTA GRANDE   
Comentario a la tercera corrida de toros de la feria de San Isidro, según la manera de ver de Curro Fetén, servidor de ustedes.
De par en par abierta la puerta grande de la catedral del toreo. En hombros de una multitud enfervorizada, un torero, Santiago Martín El Viti, al que habrá que llamar ahora Su Majestad El Temple, por la armonía que imprime a todas las suertes. Y en hombros de esa multitud, iba un torero de Castilla, corazón y cabeza de la fiesta. Una salida en hombros sincera, multitudinaria, ganada por torear, lisa y llanamente, sin esfuerzos, con facilidad suma, con dominio y conocimiento, con sentido absoluto. Su primero salió echando las manitas por delante y frenando un tanto ante los capotes y no le pudimos ver lancear con su peculiar estilo, pero en el quite bordó tres verónicas y media de tales lances que puso la plaza en conmoción de ovaciones. Y después, con la franela, sometió a su enemigo a fuerza de llevarle muy toreado, de mando y dominio absoluto, tejiendo una faena pletórica de temple, de justa medida de todos y cada uno de los muletazos. Una faena que tuvo como base y fundamento, como denominador común de todas las suertes ejecutadas, la maravilla única de un temple de ensueño en naturales, derechazos y de pecho. Aquello era torear. El toro, un tanto apagado, cambio por obra y gracia de las manos en las que estaba y la plaza era un clamor de justificado entusiasmo. Y cuando marcando a la perfección los tiempos, enterró todo el acero en el morrillo de su enemigo y salió limpiamente por el costillar, la plaza era un inmenso mar de pañuelos que tremolaban alborozados. Una oreja, dos, todo es poco para el momento y Santiago Martín El Viti, tiene que recorrer por dos veces el ruedo para corresponder a las manifestaciones de entusiasmo. El que cierra plaza fue protestado por cojo y se organizó una gran bronca. El toro rodaba una y otra vez por el suelo cuando alguien le presentaba un engaño al que acometer. Rodó también en banderillas. La bronca subió de tono con almohadillas en el ruedo. Pero ahí precisamente sacó Santiago a relucir el maravilloso temple de su muleta y con mimo exquisito, bálsamo para la flojedad del toro, cuajó otro maravilloso trasteo en el que hubo profusión de pases fundamentales, sin que en ningún momento el antes inválido doblase las manos. El milagro torero. El público dejó de protestar y se entregó a la contemplación de la asombrosa mutación que había experimentado el toro por obra y gracia de la cabeza torera del de Vitigudino. Había que rematar la tarde, había que rubricar la gran obra y Santiago templó hasta en la suerte suprema que ejecutó al volapié más puro y limpio que nunca. Otra vez la plaza blanca de pañuelos y otra oreja para El Viti, que recorre el ruedo en triunfo y es llevado a hombros de los entusiastas calle Alcalá arriba. Y es que El Temple, con mayúsculas, estuvo allí.
Jaime Ostos no ha tenido suerte esta tarde. Su primero hizo una brava pelea con los montados que le pegaron de firme y esto hizo que llegase aplomado  y tardeando a la muleta. Pero Jaime le porfió una barbaridad y a fuerza de cruzarse le cuajó pases excelentes que son acogidos con oles. El toro deslucido no se prestaba a otra cosa que al breve aliño, pero el astigitano exponiendo, hizo que le ovacionaran con calor. Mató de dos pinchazos y estocada y salió al tercio a saludar. Al cuarto lo torea entre jaleo de ovaciones y olés con el capote. Seis verónicas apretadas y toreras a las que les pone adecuado remate con vistosa revolera. El toro acusa genio y Jaime comienza su labor muletera con cinco dobladas  rodilla en tierra que se jalean. Requiere la mano diestra y se estira en unos muletazos muy valientes en los que el toro se queda corto y se le revuelve. En uno de ellos, le coge con aparato y se salva de un serio percance de milagro. Vuelve a la carga y tras más dobladas, sigue por derechazos para media estocada, pinchazo, una corta y descabello, siendo aplaudido cuando se retira a la enfermería, donde se le aprecia ligera conmoción que le impide seguir en el ruedo. Mala suerte. 
Huido es de salida el segundo de la tarde que sale suelto del caballo tras desmontar. Acusa también blandura de manos. El toro mansón y cobarde, no quiere pelea, pero Paco Camino, su matador, sí. Le busca Paco con positivo deseo de triunfo y a fuerza de porfiarle, de pisarle el terreno, logra que le tome la muleta en varios naturales que forman un alboroto por su fino estilo y bondad de ejecución. Hay nueva porfía para lograr otros tres naturales más también aclamados, pero el toro dice que nones y no embiste más.  Camino tras unos por bajo lo despacha de pinchazo, media y descabello, siendo ovacionado. El quinto es protestado por cojera y por ser, a juicio de los lidiadores, tuerto. No lo cambia la presidencia, pese a ello, el de camas tras breve faena de aliño, lo despacha de estocada y descabello a la primera, encontrándose los pareceres.
La corrida de Don Francisco Galache, bonita de lámina y pareja, ha peleado bien con las plazas montadas, salvo el segundo y no han ofrecido para los de a pie mayores problemas que la blandura de manos a que hemos hecho referencia en el comentario.-
 
Día 18 de Mayo de 1965
 
6 Toros de Pérez Angosto
Julio Aparicio
Curro Romero”
El Pireo
 
OREJA PARA EL PIREO EN LA TARDE DE LA CONFIRMACION DE SU ALTERNATIVA.-
Comentario a la cuarta corrida de toros de la feria de San Isidro, según la manera de ver de Curro Fetén, servidor de ustedes.-
La corrida de don Antonio Pérez Angosto, ha dado pocas ocasiones de lucimiento a los espadas alternantes. Mansurrotes y con cierta brusquedad no han dado motivo para que los espadas alternantes ofreciesen lo mejor de su toreo. Digamos, en honor a la verdad, que tampoco han ofrecido peligro.
Estribero, marcado con el número 35 y con 505 kilos de peso, ha sido el toro de la confirmación de alternativa del joven matador de toros cordobés Manuel cano El Pireo, al cual le han cedido los trastos toricidas Julio Aparicio en presencia de Curro Romero. El diestro se ha mostrado decidido y valiente en este toro de su confirmación como matador de toros. Luchando contra el viento y la poca colaboración de su enemigo, El Pireo ha logrado series de muletazos sobre ambas manos que se han acogido con calor por parte del público que casi llenaba la plaza. Mató a este toro negro zaíno de estocada y descabello al segundo empujón y fue premiado con una gran ovación. Pero donde El Pireo ha dejado constancia de su alta valoración artística ha sido en la faena desarrollada en el que ha cerrado plaza. Cerrado en tablas ha lanceado con elegancia y apreturas por verónicas clásicas a las que ha puesto remate con media finísima y una revolera final que ha levantado una clamorosa ovación. El toro cumple en varas y a la muleta llega un tanto tardo. Manolo lo mete en su muleta con unos doblones por bajo muy buenos y acto seguido se echa la muleta a la mano izquierda para torear con aguante y mando absoluto por naturales de magnífico corte que son acogidos con grandes muestras de entusiasmo, así como el forzado de pecho que pone remate a la serie. Ya con el público enardecido, sigue toreando sobre la derecha con clase indudable, dando a los muletazos una hondura y un mando envidiable. El torero, recreándose en su propia obra, sigue toreando sobre ambas manos superándose en cada muletazo. Era un matador de toros, un joven matador de toros que quiere abrirse camino, que quiere dejar en tarde de tanto compromiso como esta de su consagración, la constancia de su categoría y confirmar de paso el clamoroso triunfo que en la pasada edición de San Isidro alcanzó como novillero. Entrando con fe, cobra un gran pinchazo y cierra con una superior estocada de la que rueda el toro. La plaza se cubre de pañuelos y Manuel Cano El Pireo recorre el ruedo en triunfo siendo portador de la oreja tan justa y toreramente ganada. Se abre para el nuevo valor de la capital del califato un porvenir brillantísimo como matador de toros. 
Julio Aparicio ha encontrado en esta su corrida de reaparición en Madrid un lote deslucido a más no poder. Dos toros mansurrones y apagados que no han colaborado en nada con el gran maestro de Pardiñas. Claro está que de su maestría indudable ha ofrecido pruebas evidentes a lo largo y ancho de su actuación, como unos lances muy toreros en su primero y unos doblones superiores, así como varios muletazos zurdos muy logrados. Pero en su conjunto su labor, por mor de la nula colaboración de los bovinos, no ha sido de lucimiento, lo que no ha agradado mucho al público y naturalmente al torero que venía con ilusión a esta corrida, en la que el mal juego del ganado y el fuerte viento reinante han impedido el triunfo. Quedan a Julio Aparicio más toros y en ellos a poco que la suerte le ayude, dejará amplia constancia de su valor y valer y del merecimiento y crédito que el aficionado le tiene. Mató a su primero de pinchazo y estocada y al cuarto de media con refrendo de descabello.
Curro Romero entusiasmó en unos lances maravillosos como suyos, al tercero de la tarde. Después, el viento por una parte y el contraestilo de su lote, apagaron la llama de la inspiración y como con la espada tampoco estuvo decidido, el público que siempre va a ver a este torero con ilusión, le demostró su descontento en ambos toros, subiendo el tono del enfado con el quinto de la tarde. Pero hay que esperar, la bola está rodando y puede ser que en este san Isidro, como hace pocas fechas en Sevilla, el adicionado vea a Curro Romero en su exacta dimensión torera. Esperemos. Los artistas son así.
Y por hoy nada más, hasta mañana a esta misma hora, Curro Fetén, servidor, les desea a todos muy buenas noches.-
 
 
 
 
Día 19 de Mayo de 1965
 
6 Toros de Manuel Sánchez Cobaleda
Jaime Ostos
Joaquín Bernadó
Gabriel de la Haba “Zurito”
 
 
BERNADÓ. GABRIEL DE LA HABA “ZURITO” CONFIRMA LA ALTERNATIVA.
Comentario a la quinta corrida de la feria de san Isidro celebrada esta tarde en Madrid, según la manera de ver de Curro fetén, servidor de ustedes.
El primitivo cartel de toreros integrado por Jaime Ostos, Diego Puerta y Gabriel de la Haba “Zurito”, que confirmaba la alternativa, ha tenido que ser alterado porque el diestro sevillano Diego Puerta no estaba totalmente repuesto de su percance de Jerez. En su lugar la empresa anunció al fino matador de toros catalán Joaquín Bernadó. También el encierro anunciado de Manuel Sánchez Cobaleda hubo de ser remendado, lidiándose en tercer lugar un toro de García Aleas. El segundo toro, fue devuelto a los corrales por manso y en su lugar saltó a la arena un toro de El Pizarral, que fue con mucho el mejor del festejo.
Sevillano, marcado con el número 135, negro y de 485 kilos, fue el toro de la confirmación de alternativa de Gabriel de la Haba “Zurito”. El toro acusó enseguida blandura de manos y escarbó como un condenado. El toro tras ser banderilleado superiormente por el Niño del Brillante, llegó a la muleta aplomado y sin codicia. Unos muletazos muy suaves del recipiendarios como trasteo previo y se echa la muleta a la mano diestra, pero en el primer redondo, el toro rueda por los suelos. Acude a la muleta que le frece el torero de santa Marina con media arrancada, pero pese a todo le saca unos naturales que se aplauden. Está valiente y centrado, pero como el toro no tiene lucimiento posible, tras porfiar machaconamente lo despacha de pinchazo y media estocada, siendo ovacionado. En el que cierra plaza se hace ovacionar con el capote. El toro sale suelto del caballo. El espada de Córdoba, tras unos muletazos de tanteo, se luce con cinco pases sobre la mano diestra con uno imponente de pecho. El torero se muestra muy seguro y con gran sitio y hace gala de un estilo sobrio y puro. La mano zurda borda unos naturales de perfecto trazado y de nuevo los tendidos irrumpen en olés y ovaciones, pues el torero aguanta, templa y manda como un maestro. Cobra media estocada y el acertar con el descabello a la tercera hace que el premio a la completa labor quede en una gran ovación que le acompaña hasta que desaparece por la puerta de cuadrillas.
Ya hemos dicho que el segundo de la tarde fue devuelto por manso. En el sobrero de El Pizarral, Joaquín Bernadó se hace ovacionar con calor al torear por chicuelinas de gran plasticidad en las que “el noi de la Riereta” gira lenta y pausadamente, pasándose a su enemigo con apreturas. Su faena, comenzada con tres muletazos sentado en el estribo, es un dechado de finura y clase. Una faena compuesta de pases sobre ambas manos, en la que el matador de toros catalán, a la par que su extraordinaria clase, deja patente la injusticia que se comete con él al no incluirle en carteles de lujo, en tanto que los públicos se aburren tarde tras tarde en la contemplación de muchas vulgaridades bien apadrinadas. En Bernadó todo es armonía, medida justa y terminante en todo cuanto lleva a cabo. Por ello cuando mató de una entera, se le otorgó la oreja del de  Pizarral, con cuyo trofeo dio celebrada vuelta en medio de aclamaciones. El cuarto de la tarde acusa haber salido recientemente de las fiebres que producen la glosopeda y dobla de manos casi de continuo. El catalán lo torea con mimo y suavidad sobre la izquierda en breve faena y lo mata de pinchazo, estocada con salida indiscreta del acero, dos pinchazos más y dos golpes de cruceta. Pero ahí han quedado la finura de su estilo y su derecho a figurar en los carteles de las mejores ferias.
Jaime Ostos no ha tenido suerte esta tarde. Está visto que el bravo y apasionante diestro de Écija no encuentra material apropiado para el lucimiento. En el de Aleas, corrido en tercer lugar, un toro que se ponía peligrosamente por el derecho, ha estado porfión y valiente a carta cabal. Cruzándose con su enemigo una barbaridad y exponiendo lo indecible, ha toreado por naturales en los que se ha dejado acariciar los bordados de la taleguilla por las astas de su enemigo. Mató de pinchazo, estocada y descabello, no sin que antes sonase un aviso. Pero el aficionado que había calibrado la meritoria labor del astigitano, premió a éste con una gran ovación que tuvo que agradecer desde el tercio. El quinto es un manso como una catedral y no tiene lucimiento posible. Unas dobladas y tras breve trasteo sobre la diestra, el pundonoroso espada, que ha salido muy dolorido de su percance del lunes, lo despacha de una corta, siendo aplaudido.
Y nada más, salvo que la falta de fuerza, la nula casta del ganado, sigue siendo el denominador común de estos festejos isidriles.
Hasta mañana a esta misma hora, Curro fetén, servidor, les desea muy buenas noches a todos.-
 
 
 
 
Día 20 de Mayo de 1965
 
6 Toros de don Baltasar Iban
Julio Aparicio
Joselito Huerta
Jaime Ostos
 
 
OREJA PARA JOSELITO HUERTA Y JAIME OSTOS
Comentario a la corrida de toros celebrada esta tarde en las Ventas, sexta de la feria de san Isidro, según la manera de ver de Curro fetén, servidor de ustedes.-
Está injusto el público de Madrid con Julio Aparicio. Injusto y hasta algo más. No ha tenido suerte el maestro de Pardiñas en los toros que hasta ahora lleva despachados en la isidrada y las gentes más que demostrar su enfado, cosa lógica cuando se va a ver a una figura y por una causa u otra no se la ve triunfar, se ha ensañado con el madrileño sin tener en cuenta el material que ha tenido delante. Porque hoy nada se podía hacer con un toro como su primero. No puede haber lucimiento posible con un toro mansote, que sale suelto de los caballos y que llega a la muleta pegajoso y gazapón, andando continuamente. Pues bien, con este toro, Aparicio ha toreado muy bien a la verónica en los lances de saludo y con la muleta ha realizado una labor pletórica de deseos, en la que las dobladas iniciales para encelar y meter al toro en la muleta, han sido magníficas, como porfiones y valientes han sido los naturales que vinieron después, pese al fuerte viento y el continuo gazapeo de la res. Mató de un pinchazo y una corta y escuchó pitos. El cuarto arrolla en las primeras acometidas y toma después una buena vara, cambiándose el tercio a petición del espada, que tiene ganas de triunfo. Unas dobladas y a torear sobre la izquierda, pero el toro tardo y escarbando, más que embestir se pone a la defensiva y no se emplea, haciendo inútiles los esfuerzos de Julio, que mata de un pinchazo, estocada y descabello y para qué voy a contarles la que se formó. En fin, mañana con los Atanasios puede llegar el desquite.
Joselito Huerta, el gran matador de toros azteca, ha redondeado en su primero una completísima actuación. A este toro lo saludó con un farol de hinojos y ya de pie, le instrumentó cuatro lances a pies juntos que levantaron al público de sus asientos, llegando las ovaciones al máximo cuando remató los lances en dos medias verónicas pletóricas de gallardía. El toro es bravo y noble y toma una vara con mucha codicia y el torero le realiza acto seguido un gran quite con el capote a la espalda, arrojándole previamente la montera al bobino para provocar la arrancada. El quite, muy emotivo, le valió clamorosa ovación. Tras el brindis al público, realiza una excelente faena compuesta de pases pletóricos de mando y temple. Muletazos en los que lleva superiormente toreado a su enemigo entre el griterío ensordecedor del público entregado al arte y al valor del gran torero de Méjico. Atacando con fe, cobra una buena estocada que hace rodar a su enemigo y pasea por el ruedo la oreja tan justa y merecidamente otorgada. En el quinto vuelve a ser jaleado al torear con el capote. El toro hace una brava pelea en varas, derribando en el primer encuentro. Ricardo Carmona, piquero de gran estilo, se hace aplaudir de firme. Sopla el viento fuerte a la hora de manejar la muleta, la cual emplea Huerta en dobladas eficaces que se aplauden. Seis doblones rodilla en tierra muy toreros en los que remata los muletazos con sentido y valor torero de primera calidad. El toro, muy picado, se queda corto en los naturales que instrumenta el mejicano, el cual, molestado por el viento, tira a abreviar, con unos muletazos de macheteo muy eficaces. Mató de media y no pasó de ahí la cosa. 
Jaime Ostos ha querido cerrar su feria de San Isidro con todo honor. El toro que salió frenando ante los capotes y echando las manos por delante, corrigió su defecto a la hora de la muleta. Cinco varas tomó el toro y llegó a la muleta con cierto brío. Con la franela Jaime se mostró valiente y con deseos de triunfo en cinco dobladas muy buenas para seguir valentísimo toreando sobre la diestra, pese a que el toro se le adelanta en ocasiones por ese pitón de forma peligrosa. La faena, jaleada en muchas ocasiones, tiene el valor de la exposición y la entrega del torero, que despacha a su enemigo de pinchazo y otro hondo, siendo ovacionado y teniendo que saludar desde el tercio. El sexto se emplaza en los medios y allí acude Emilio Herrero para correrlo de forma superior ganándose por ello muchos aplausos. En terrenos del cinco, Jaime Ostos lancea por verónicas muy templadas que levantan las primeras ovaciones. Seis verónicas con remate de revolera final, que son como heraldos triunfales del éxito que vendría después con la muleta. Una vara con codicia y Jaime quita por chicuelinas súper finas, siendo premiado con olés atronadores. Se masca en los medios la faena. Efectivamente, el torero de Écija brinda al respetable desde el platillo de la plaza y desde ese momento toda su labor es seguida por un auténtico clamor. Cinco dobladas rodilla en tierra rabiosas y toreras son el prólogo a la gran obra torera. Muy centrado, valiente y con gran estilo, torea por derechazos de larga curvatura entre el entusiasmo creciente del público. Tres naturales muy valientes y nuevamente la mano diestra en funciones para torear con brío y garra por derechazos muy apretados, magníficos, para cerrar su espléndido trasteo con una gran estocada. La plaza se cubre de pañuelos y se le otorga una oreja con fuerte petición de otra, dando el de ´cija una triunfal vuelta al ruedo y siendo despedido con una gran ovación.
El escrupuloso ganadero don Baltasar Ibán, ha mandado un encierro muy en el tipo de la casa, parejo y fino de lámina. Ha peleado con las plazas montadas en general muy bien, no ofreciendo gran peligro para los de a pie, dando el juego que queda reflejado en este comentario.
Y a esperar a mañana en que Julio Aparicio, Diego Puerta y El Cordobés torean ganado de don Atanasio Fernández. Por cierto que Diego Puerta no ha querido rehuir Madrid y pese a no tener quitados los puntos de su última venda, hará el paseo en corrida de tanta responsabilidad.
Y nada más, hasta mañana a esta misma hora, Curro fetén, servidor, les desea muy buenas noches a todos.-
 
 
 
Día 21 de Mayo de 1965
 
6 Toros de don Atanasio Fernández
Julio Aparicio
Diego Puerta
El Cordobés
 
OREJA PARA DIEGO PUERTA Y EL CORDOBÉS EN LA SÉPTIMA DE FERIA. CARTEL DE NO HAY BILLETES.
Comentario a la corrida de toros celebrada esta tarde en las Ventas, séptima de la feria de San Isidro, según la manera de ver de Curro Fetén, servidor de ustedes.-
Por primera vez se ha puesto el cartel de no hay billetes en esta feria de san Isidro. Ambiente de gran pasión. La reventa ha hecho su agosto. Expectación. En el cartel, Julio Aparicio, Diego Puerta y Manuel Benítez El Cordobés, que centra todas las miradas y es blanco como siempre de todas las puyas de sus detractores. 
Julio Aparicio se ha hecho ovacionar al saludar a su primero con cinco verónicas y media francamente buenas. El toro derribó en el primer encuentro con los piqueros. Vuelve a ser jaleado al quitar con tres verónicas y media muy templadas y toreras. El diestro de Madrid, tras brindar al respetable, inicia su labor muletera con unos muletazos de tanteo muy suaves. El toro se queda corto, pero pese a ello Julio Aparicio se estira en unos derechazos y naturales muy logrados a los que pone el adecuado remate de los pectorales marca de la casa, entre el entusiasmo del público que ha olvidado su enfado con el madrileño. Mata de pinchazo, estocada y descabello y se le ovaciona fuertemente. El cuarto tiene poder y realiza una buena pelea con los montados. El toro hace cosas raras en los primeros capotazos, dando la impresión de estar reparado de la vista, siendo protestado por el público. Julio le realiza una breve labor de inteligente aliño, para pinchazo, media y descabello, volviéndose a enfadar sus paisanos.
Diego Puerta, el del gesto continuo, saluda a su primero con tres verónicas que levantan las primeras ovaciones en su honor. El toro, blando de manos, derriba a la primera vara y llega al trance final quedándose corto. Desmonta en la segunda vara y toma otra más con bravura. Sale suelto del engaño muleteril de Puerta, pero éste le busca en todos los terrenos y le realiza una brava y meritoria labor en la que destacan los derechazos, de pecho y otros por alto, giraldillas, que llegan con fuerza a los tendidos. También emplea la mano zurda en naturales en los que el toro le derrota, por lo que requiere la mano diestra de nuevo para seguir valentísimo. Mata de pinchazo y estocada encunándose de la que sale achuchado y se le otorga la oreja con triunfal vuelta. El quinto toma con codicia tres varas y llega a la muleta incierto y un tanto descompuesto. Se pone este toro mucho por la derecha y se le revuelve en un palmo en los naturales. Breve faena sobre ambas manos para dos pinchazos, media delantera y descabello a la segunda siendo aplaudido.
Ha vuelto El Cordobés a Madrid y con él toda la pasión que ha sabido darle a la fiesta. Primer cartel de “No hay billetes” y pasión, mucha pasión. Benítez es jaleado al torear en lances de saludo. El toro desmonta en el primer encuentro con los de aúpa y el de Palma del Río vende la tila cara al quitar por gaoneras en las que se pasa a su enemigo muy cerca. Un gran quite de Aparicio por chicuelinas, saludos montera en mano y otro excelente de Puerta por iguales lances. Cuatro varas tomó este toro que fue mansote y noble, saliendo suelto siempre y no queriendo pelea con la muleta que le presentaba El Cordobés. Pero como Manuel es un caso de pundonor y de valor sin tacha, tras brindar al Ministro secretario General del Movimiento, lo mete en el engaño en tres dobladas muy buenas para seguir entre olés y ovaciones, trufadas con los pitos de los antis de siempre, toreando por derechazos, pases de pecho, naturales y desplantes personales que enardecen a unos y hacen salir de sus casillas a otros. Faena vibrante que remata con un gran espadazo que tumba sin puntilla a su enemigo entre la rabia de los antis y el contento de sus incondicionales, que aplauden cuando pasea por el ruedo la oreja de su enemigo. El que cierra plaza es manso y huido. Manolo lo recoge con sus lances peculiares. Joselito Ramos lo pica muy bien. A la muleta el toro llega andando mucho, gazapeando una barbaridad. Pese a ello, El Cordobés, que inició su faena con unos pases por alto de desprecio, se lo pasa por derechazos y naturales en los que aguanta una barbaridad. Atacando con decisión, mata de estocada, tres golpes de cruceta y vuelven a hacer aparición los antis y los partidarios de Benítez que se encuentran en sus pareceres.
La corrida de don Atanasio Fernández, dio el juego que queda reflejado en este comentario y estuvo muy bien presentada.
Otras noticias. Ya hay cartel para la corrida de la Beneficencia. Los tres espadas actuarán desinteresadamente y son éstos: Santiago Martín El Viti, Andrés Hernando y Manuel Cano El Pireo. Un bonito gesto. Todavía no hay fijada fecha para este acontecimiento que tendrá lugar el próximo mes. 
Mañana será entregado el primer trofeo Club Alazán de Sevilla al gran caballista y rejoneador don Rafael Peralta. Este trofeo ha sido conquistado por el centauro de La Puebla tras su grandiosa actuación en la pasada Feria de Abril sevillana. Nuestra más cordial enhorabuena.
 
 
 
 
Día 25 de Mayo de 1965
 
6 Toros de Miura
Curro Girón 
Santiago Martín “El Viti”
Andrés Vázquez
 
ENORME TRIUNFO DE EL VITI EN LA MIURADA. EN UNION DE ANDRES VÁZQUEZ, TAMBIEN OREJEADO, SALIÓ EN HOMBROS. PETICIÓN Y DOS VUELTAS PARA CURRO GIRÓN.
Comentario a la corrida de toros celebrada esta tarde en las Ventas, undécima de la feria de San Isidro, según la manera de ver de Curro fetén, servidor de ustedes.
Cartel de no hay billetes en esta undécima corrida del abono de San Isidro. El anuncio de los toros de Miura, tanto tiempo ausentes de Madrid por una parte y el nombre de los espadas encargados de pasaportarlos, Curro Girón, Santiago Martín El Viti y Andrés Vázquez, hicieron que la plaza registrase tal lleno. La corrida de Miura, bien presentada y con kilos, dentro del tipo de la casa, ha peleado bien con los montados y han dado esa emoción que trae consigo la presencia del toro-toro. 
Y con ella, tres toreros y tres hombres que no han rehuido la responsabilidad de matarla en Madrid. Curro Girón se hizo ovacionar con el capote en verónicas de salida francamente buenas. El toro se quiere quitar el palo en la suerte de varas. Curro, tras solicitar el cambio con dos puyazos, se muestra valiente en su quehacer muletero, logrando muletazos muy estimables que se acogen con olés. También hace uso de la mano izquierda, pero el toro le pone los pitones en el pecho. Mata de una estocada y es aplaudido. Al cuarto lo torea muy bien a la verónica, rematando con una media excelente escuchando una gran ovación. A petición del respetable requiere las banderillas y prende dos pares que se ovacionan. El toro llega a la muleta quedándose corto, pero el venezolano a fuerza de dominio y arte, a fuerza de llevarle muy toreado, hace que la res entre en el engaño una y otra vez, entre el creciente entusiasmo de la multitud. Curro Girón se lució en derechazos, naturales, de pecho, rodillazos y adornos, todo muy torero y dando a la suerte gran emotividad. Mató de media estocada y hubo fuerte petición de oreja, la cual, al ser denegada obligó a recorrer el ruedo en triunfo, dando dos aclamadas vueltas con protestas final a la presidencia. Curro Girón fue despedido con una gran ovación al abandonar la plaza. Una vez más, su espléndido oficio se había impuesto.
Santiago Martín “El Viti” ha sido el héroe de la tarde. Su gesto de matar la miurada en Las Ventas ha sido justamente reconocido por el público que se le ha entregado por completo, a lo largo de la lidia de sus dos toros. Con el capote ha toreado de forma maravillosa, dando a los lances hondura y dimensión definitivos. Aquello era para verlo, que no para contarlo. La verónica en manos de Santiago cobra categoría de lo que en realidad es, toreo fundamental. A su primero le desarrolló una emocionante y lograda labor. El toro se le quedaba corto hasta el punto de que en un natural solo tuvo que alargar la gaita para propinarle una voltereta de espanto. El torero siguió como si la cosa no fuese con él y al fino bordado de sus naturales, derechazos y de pecho, siguieron dos trincherazos que tuvieron usía. Ya tenía las orejas en la mano, cuando el toro al hacer un extraño, hizo que la espada resultase atravesada y que saliese por un costillar. Tacó de nuevo con su gran estilo de estoqueador y logró una gran estocada. Hubo petición de oreja y dos triunfales vueltas al ruedo. En el quinto surgió de nuevo Su Majestad El Temple en unas verónicas muy logradas que se jalearon. Con la muleta, El Viti escribió una de las más brillantes páginas toreras de su ya dilatada carrera de éxitos. Una faena enorme de armonía, de hondura clásica, de temple insuperable, en la que ambas manos se movieron con ritmo y cadencia extraordinaria. Una faena modélica a la que puso el adecuado remate, el broche perfecto de media estocada y descabello certero. Y ahora sí, ahora el presidente atendió la multitudinaria petición de los aficionados y otorgó al gran torero de Vitigudino las dos orejas que paseó por dos veces por el escenario del extraordinario suceso. Así es como se confirma una categoría de primerísima figura del toreo.
Andrés Vázquez es uno de los toreros de más recia estirpe, de más ortodoxa forma que conocemos. Nosotros que hemos sido cantores entusiasmados de sus proezas la Semana Grande de San Sebastián y de la grandiosa faena de Talavera del pasado año, estábamos a la espera de ver al gran torero que el de Villalpando lleva dentro. Valiente había estado con el primero de sus Miuras, al que toreó entre jaleo de olés con el capote e inició trasteo muleteril con unos muletazos rodilla en tierra muy emotivos. El toro, defecto de toda la corrida, se quedaba corto, como al acecho de su presa, pero Andrés estuvo con él valentísimo. Mató de dos pinchazos y una corta y tuvo que saludar desde el tercio en tanto se pitaba a su enemigo en el arrastre. En el que cerró plaza, Andrés Vázquez se elevó por encima de si fama de excelente matador de toros y había que ver el contento y la admiración que entre los aficionados producía la belleza inmaculada de su armonioso toreo de capa. Verónicas de rumbo y señorío en las que el tiempo pareció dormir en el engaño y cuando remató de dos medias del más puro sabor belmontino, la plaza crujió en sus cimientos. La faena, brindada al respetable, fue de confirmación, consagración definitiva del torero de Villalpando. Derechazos de lento transcurrir de la tela torera, naturales clásicos a mas no poder y bizarros remates de pectorales. Tras laborioso muletear para cuadrar a su enemigo, poniendo el corazón en la punta de la espada, la estocada. Una oreja con fuerte petición de otra y la salida final en hombros de dos grandes toreros castellanos, El Viti y Andrés Vázquez, que supieron triunfar sobre la siempre difícil y dura corrida de Miura.
Y por hoy nada más, hasta mañana a esta misma hora, Curro fetén, servidor, les desea a todos muy buenas noches.-
 
 
 
 
 
 
 
 
Día 26 de Mayo de 1965
 
6 Toros de Fermín Bohórquez
Chamaco
Diego Puerta
Paco Camino
OREJA PARA DIEGO PUERTA
Comentario a la corrida de toros celebrada esta tarde en Las Ventas, duodécima de la feria de San Isidro, según la manera de ver de Curro Fetén, servidor de ustedes.-
Una corrida pareja de presentación, cómoda, muy en tipo de la casa que ha dado un excelente juego en las plazas montadas, ha sido la que ha enviado el celoso criador de reses de lidia don Fermín  Bohórquez al que su encierro ha dado buen juego, de auténtico toro de lidia.
Antonio Borrero “Chamaco” que se presentaba ante la afición madrileña tras su retirada, intentó lidiar a su primero a portagayola, pero el toro no hizo por él. El de Huelva se ha hecho ovacionar en sus dos toros al torear por verónicas y en quites por apretadas chicuelinas que se han jaleado. Su primer trasteo muleteril lo inició con unos ayudados, para proseguir por derechazos, naturales y remate de pectorales muy logrados y que fueron del agrado del respetable.  Mató de media y descabello a la primera y hubo petición y doble vuelta para el choquero. El cuarto hace una extraordinaria pelea con las plazas montadas en las tres varas que tomó. Diego Puerta fue ovacionado en su turno de quites. La faena de Chamaco fue iniciada también por ayudados, para seguir con pases sobre ambas manos, para pinchazo y estocada un tanto desprendida, siendo ovacionado.
Diego Puerta se ha hecho ovacionar en todas sus intervenciones con el capote, lo mismo al torear por verónicas clásicas como al quitar por alegres y vistosas chicuelinas, dando a los lances un sabor y un aroma netamente sevillanos. Las ovaciones han sonado fuertes en honor del gran torero de san Bernardo y el público se le ha entregado a las primeras de cambio. Unas dobladas rodilla en tierra fueron el adecuado prólogo a su primer trasteo muleteril. Obladas que fueron acogidas con grandes muestras de complacencia por parte del respetable. Después Diego siguió toreando valerosamente sobre la derecha, con profusión de pases, todos muy valientes y artísticos que se jalean con fuerza. Mató de estocada entera y descabello a la primera y se le otorgó la oreja de su enemigo, teniendo que dar hasta tres vueltas al no conceder la presidencia la otra oreja que el público pedía. Al quinto le realizó una breve faena, en la que el toro salía suelto del engaño, no queriendo pelea. Mató de pinchazo y media delanterilla y fue premiado con una gran ovación.
Sigue sin suerte Paco Camino en esta feria. Su primer enemigo ha sido un tanto abanto, pero aunque ha salido suelto de la primera vara, después ha peleado bien con el caballo y hasta ha derribado con aparato. El toro por falta de fuerza llegó a la muleta con corta arrancada y defendiéndose un tanto. Pese a todo, Paco Camino lo ha toreado muy bien sobre ambas manos y cuando lo ha pasaportado de una estocada, ha sido premiado con una gran ovación que ha recogido desde el tercio. En verdad no cabía hacer nada más y el de Camas se ha hecho ovacionar fuerte en derechazos de gran mando. El sexto tiene de salida tendencia a la huida. El camero lo recoge con unos capotazos magistrales en los que vertió todo su poder, todo su arte y todo su conocimiento del toreo. Cuantas veces ha salido suelto, él lo ha sabido llevar con suprema maestría al caballo. Una vez lo puso en suerte con unos capotazos a una mano en los que no cabía mayor eficacia ni mayor arte. El toro derribó en su encuentro con el piquero. A la muleta llega el toro a la defensiva quedándose corto y saliendo suelto del engaño. Paco le cuaja algunos naturales pero como no tiene lucimiento posible, lo despacha de estocada y descabello a la primera. Y a esperar a que le embista un toro en la corrida que ya llaman la del siglo y que será el próximo día 28. 
Otra información taurina: Esta mañana en los salones del Hotel Wellington, el Excmo. Sr. Presidente de la Diputación Provincial, ha tenido la atención de reunir en su torno a los cronistas taurinos de Prensa, Radio y Televisión, para hacerles partícipes del cartel de la tradicional corrida de La Beneficencia. En términos muy cordiales se dirigió a los informadores taurinos para comunicarles que el cartel de la primera corrida por categoría y significado, está integrado por seis ejemplares de don Atanasio Fernández, ganadero ganador del premio de san Isidro del pasado año, para los diestros Santiago Martín “El Viti”, Andrés Hernando y Manuel Cano “El Pireo”, actuando el caballero rejoneador don Álvaro Domecq Romero, con un toro del duque de Pinohermoso. Todos los espadas actuarán gratuitamente, dándose el caso de que es la primera vez que esto sucede en tal festejo. La corrida, que dará comienzo a las cinco y media de la tarde, estará presidida por el Generalísimo franco y para ella se han fijado unos precios revolucionarios, dada la categoría del cartel de toros y toreros. Partiendo de la base del precio de las entradas de los festejos isidriles, en los que ha actuado El Viti, habrá una reducción del 15% en las entradas de sombra, el 25% en las de sol y sombra y el 50% en las de sol. Felicitamos muy sinceramente al Excmo. Sr. Presidente de la Diputación, don Carlos González-Bueno, por la perfecta organización del festejo, que no dudamos será un éxito artístico y económico.
 
 
Día 28 de Mayo de 1965
 
6 Toros de Oliveira
Paco Camino
El Viti
El Cordobés
 
COMENTARIO A LA CORRIDA DE TOROS CELEBRADA ESTA TARDE EN LAS VENTAS.
Doña María Teresa Oliveira ha enviado un encierro en verdad bonito. Fino de lámina y de excelente presentación, no ha ofrecido gran peligro para los toreros de a pie, pero ha estado falto de fuerza, lo que ha deslucido el trabajo de los diestros.
Paco Camino, el exquisito maestro de Camas, se ha hecho ovacionar al torear finamente con el capote al que abrió plaza. A la muleta llega el toro quedándose corto y peleando a la defensiva. El camero inició su trasteo muleteril con unos cambiados por bajo extraordinarios que se ovacionaron, para proseguir  con dos espléndidos naturales. El toro dobla de manos y aunque Paco sigue toreando con mimo y suavidad por derechazos, la faena se esfuma. Mata de un pinchazo hondo y descabello y tiene que saludar para corresponder a la ovación que se le tributa. Uno de los momentos más brillantes del festejo transcurre cuando salta a la arena el cuarto de la tarde, al que Camino lo saluda con cuatro verónicas y dos chicuelinas de esas marca de la casa. Cuatro verónicas y dos chicuelinas en las que el diestro echa sal y sabiduría a raudales, arte insuperable. Ni que decir tiene que la ovación es de gala. A la muleta la res llega quedándose corta por su propia falta de fuerza. Hay derechazos y naturales, rodando el toro repetidamente por el suelo, lo que resta brillantez al conjunto. Mata de estocada y escucha una gran ovación con saludos.
Santiago Martín El Viti ha estado a punto de cortar la oreja a su primero, al que saludó con unos excelentes lances a la verónica. La res, blanda de manos, principal defecto del encierro, fue toreada por Santiago con ese temple y esa armonía patrimonio de su buen quehacer torero. Derechazos y naturales fueron aflorando de su muleta con los clásicos remates de pecho. El toro, tardo, no se prestaba a la suerte de recibir, pero el salmantino se empeñó en llevarla a efecto y pinchó en tres ocasiones, amén de un pinchazo a volapié, otro y estocada final, no sin antes escuchar un aviso. Pero fue igual, la bondad de su labor muletera y su noble intento de resucitar la bella y clásica suerte fue valorada por el público justamente, que le tributó una clamorosa ovación. Jaleado en verónicas de saludo al quinto de la tarde, no pudo cuajar faena pues el toro dobló repetidamente las manos. Su trasteo, ejecutado sobre ambas manos, no pudo tener el lucimiento apetecido y tras matar de pinchazo y estocada, fue aplaudido.
Tampoco El Cordobés pudo salir en plan de triunfador por las condiciones del lote que le tocó en suerte. Tras ser aplaudido en los capotazos de saludo a su primero, realizó una labor muletera pletórica de valor y con destellos de su arte personalísimo, destacando un derechazo circular en el que el toro giró en su rededor en cuatro ocasiones, entre el delirio del público. Mató de pinchazo, estocada y descabello y hubo abundante petición de oreja y clamorosa ovación, negándose el diestro a dar la vuelta, limitándose a recoger la ovación que se le tributaba desde el tercio. Tornó a ser jaleado en los lances de saludo, creciendo la ovación en el quite por chicuelinas. El toro llegó a la muleta gazapeando un tanto. Manolo lo pasa sobre la derecha sin centrarse, para dos estocadas, dividiéndose os pareceres.
Y nada más, esto fue lo que dio de sí la corrida llamada por muchos “del siglo”. En verdad que nunca los acontecimientos taurinos esperados con anticipación logran complacer a las masas y este no ha constituido una excepción.
Hasta mañana a esta misma hora, Curro Fetén, servidor, les desea a todos muy buenas noches.-
 
 
 
Día 30 de Mayo de 1965
 
6 Toros de Pablo Romero
Antonio Ordóñez
Carlos Corbacho
José Fuentes
 
 
ANTONIO ORDÓÑEZ, MAGO DE RONDA Y REY DEL TOREO, CORTA DOS OREJAS Y PONE BROCHE FINAL A LA FERIA DE SAN ISIDRO.-
Comentario a la corrida de toros celebrada esta tarde en Las Ventas, última de su feria, según la manera de ver de Curro Fetén, servidor de ustedes.
Gestas y gestos del toreo. Para sentirse rey, hace falta tenerlos. Antonio Ordóñez, mago de Ronda, tiene gestos y gestas de auténtica figura del toreo. Ver a Antonio Ordóñez es un reencuentro con el clasicismo más ortodoxo, es ver de nuevo, en todo su esplendor, las más añejas teorías que han venido cimentando la Fiesta. Por ello la plaza de Las Ventas se ha visto llena de un público entusiasta y enterado, de un público selecto que quería ver de nuevo a su ídolo, a esa figura que es base y fundamento, eje sobre el que gira el último baluarte del toreo puro, imperecedero. Y por ello, los aficionados llegados de toda España han vibrado, han saboreado el arte impar de Antonio Ordóñez. Un Ordoñez que ha toreado con elegante estilo, con temple soberano, con empaque y maestría sinigual con el capote. Un Ordoñez que ha expuesto en Las Ventas la verdad incuestionable, el axioma de su buen hacer. Primero fue en el que abrió plaza y después en su segundo de la tarde, donde afloró la maravilla honda y armoniosa de sus verónicas desmayadas, solemnes, rítmicas. Su primer enemigo llegó a la muleta  un tanto apagado, pero Ordoñez lo metió en ella con tres pases cambiados por bajo que fueron gloria fina. Después sus derechazos diestros, que el toro toma como distraído. Hay más dibujos toreros, pero el toro se apaga definitivamente y tiene que rematar la faena. Mató de dos pinchazos y estocada y se le aplaudió. Pero en el cuarto, el buen hacer el toreo, una fantasía de luz, gracia, empaque señorial de un Ordoñez que toreó con regusto, con inspiración. Y así desde las verónicas de saludo hasta la estocada final, estocada de perfecta ejecución y colocación. No se puede torear con mayor temple, recreo, clase y duende que como lo ha hecho hoy Antonio Ordóñez. Y tras matar de espadazo definitivo, paseó por el ruedo de Las Ventas las dos orejas de su enemigo en dos aclamadas vueltas al ruedo.
Después de él, nadie. Pero como dijo el Guerra, después de nadie, Fuentes. Y Fuentes que confirmaba su alternativa esta tarde de tanto compromiso, en esta tarde en la que Ordoñez tuvo su gesto de Señor, con toros de Pablo Romero en corrida única, afloró a la fiesta como heredero de lo clásico. Muy bien con el capote en sus dos toros y bien con la muleta en el toro de su confirmación en el que toreó por derechazos, naturales y de pecho muy enjundiosos, a trueque de que el toro que se quedaba corto, le propinase un serio revolcón del que salió con el ánimo intacto y el pulso firme. Mató de estocada, pero el toro se tapa en el descabello y suena un aviso, teniendo que recurrir a la espada para finiquitar a su enemigo de nuevo pinchazo y una corta, siendo ovacionado. Pero donde Fuentes dejó constancia d su sangre azul de figura del toreo fue en la faena llevada a cabo en el que cerró plaza, al que toreó de forma impresionante con la muleta, sobre ambas manos. Muletazos a los que imprimió prestancia, garbo y empaque. Muletazos en los que bordó el toreo. Pero quiso la suerte que no tuviese fortuna con el acero por ponerse el toro muy andarín y no cuadrarse. Mata de tres pinchazos, estocada en la suerte contraria y dos golpes de cruceta, siendo ovacionado. 
Carlos Corbacho no ha tenido suerte en sus dos toros. Matando estuvo breve. 
La corrida de Pablo Romero ha salido sin clase, cumpliendo a medias con los montados, pero sin ofrecer dificultades reseñables.
Y hasta aquí lo que ha dado de sí esta feria de San Isidro. Hasta mañana en que estaremos de nuevo con ustedes a esta misma hora, Curro Fetén, servidor, les desea a todos muy buenas noches.-